Empresa

Empresa

_MG_1336

Nuestra empresa se inauguró originalmente en 1970 en Montcada i Reixac, de la mano de Jordi Sans Ripoll.

A partir de 1982, la empresa se instaló en Cerdanyola del Vallés con el nombre actual, Cauchos del Vallés, S.A., y bajo la dirección de su fundador y de su hijo.

Después del fallecimiento del fundador, la dirección de la compañía pasó a manos de su hijo Jordi Sans Serra, quien se ha dedicado a la empresa los últimos 40 años, como gerente, y como responsable de producción.

Nuestra compañía dispone de más de 800m2, divididos en diferentes zonas que nos ayudan a diferenciar los procesos de trabajo. Así, podemos distinguir la zona de almacenamiento; la de producción; la de logística; la de los empleados; y la zona de administración. A pesar de ser una empresa pequeña y familiar, nuestras instalaciones nos permiten abarcar un gran número de encargos, gestionándolos con eficacia y rapidez.

 

Origen

El caucho natural tiene su origen en el centro y sur de América, en un árbol conocido como Hevea (la palabra “caucho” procede del quechua “cautchouc” que significa lágrima de madera), donde era recolectado desde mucho antes de la llegada de los europeos y su afán mercantilista. Ciertos indígenas del Amazonas (los mayas y los aztecas) lo usaban para hacer vasijas y láminas a prueba de agua, y fabricaban pelotas para jugar al “tlachli” (las más antiguas encontradas datan aproximadamente de 1600 A.C. utilizadas por los antiguos mesoamericanos), el precursor del baloncesto, hasta que en el siglo XV, los conquistadores prohibieron este juego, olvidándose del caucho durante casi 200 años.

Siglo XVIII

A principios del siglo XVIII, en su expedición por el Amazonas, el científico Charles de La Condamine descubrió la planta y se entusiasmó con sus estupendas propiedades (entre ellas su composición por cadenas de hidrocarburo, dejando abierta la posibilidad de producir caucho sintético).

El interés científico general en la sustancia y sus propiedades se revivió. Se buscaron las maneras para disolver el látex, dado que se endurece rápidamente después de ser extraído, para poder trabajarse a distancia de su fuente natural.

Cuando las primeras muestras llegaron a España, se observó que un pedazo del material podía usarse para borrar marcas de lápiz. Esto mismo los estableció en 1770 el químico británico Joseph Priestley, el mismo que descubrió el oxígeno.

En 1791 se inició la primera aplicación comercial del caucho cuando un fabricante Inglés patentó un método para impermeabilizar un paño al tratarlo con una solución de caucho en trementina.

Siglo XIX

Como otros grandes avances de la ciencia, la vulcanización (un avance clave en la historia de caucho), se dio gracias a un accidente: en 1839, por accidente, un inventor de Boston, Charles Goodyear dejó caer una mezcla de caucho y de azufre sobre una estufa caliente. Esta mezcla se endureció y se volvió impermeable, a la que llamó vulcanización en honor al dios Vulcano. Fue el principio de la vulcanización, el proceso que hizo el cau­cho inmune a los elementos, transformándolo de rareza en producto esencial de la era industrial.

Actualidad

A partir de 1925 se abarató el proceso usando butadieno, obteniéndose de los subproductos del petróleo, que se convirtió en la principal materia prima para la obtención del caucho. Posteriormente se descubrieron otras clases de caucho sintético.

Desde 1945 la producción de caucho sintético supera la de caucho natural, el cual sin embargo ha permanecido en el mercado, logrando importancia en épocas de precios altos del petróleo.

Equipo de trabajo

Cauchosdelvalles_jordisans1

Jordi Sans Serra

Gerencia

Supervisión de las líneas de producción, control de compras, realización de presupuestos y control de personal.

Cauchosdelvalles_annasans1

Anna

Operaciones administrativas

Atención al cliente, facturación, RRHH y gestión de cuentas de clientes / proveedores.

Cauchosdelvalles_juditharmengol1

Judith

Operaciones administrativas

Atención al cliente, facturación, gestión comercial, contabilidad y gestión financiera.

c/Camp 64, Cerdanyola del Vallès (Barcelona)

Tel: +34 93 691 44 52

Fax: +34 93 580 08 70